| sábado, 29 de septiembre de 2007 | 17:29



ME GUSTA EL SEXO, ME GUSTAS TÚ

Yo no sé qué está ocurriendo. Los embarazos no deseados y los abortos han aumentado. La sífilis y el VIH vuelven a campar por sus fueros. Las adolescentes no usan la píldora porque creen que engorda. Los adolescentes no se ponen la gomita porque dicen que resta sensibilidad -que es cierto, pero no es mal trato: a cambio salvas la vida-. Las adolescentes no toman la píldora postcoital porque creen que pasadas 24 horas es inútil, cuando es eficaz hasta tres días después. Los adolescentes creen que tener una pareja estable son tres polvos y a partir de ahí no utilizan el preservativo. Tanto las adolescentes como los adolescentes creen que sólo si hay eyaculación hay embarazo. A este respecto, los expertos hablan de falta de información e imposibilidad de acceso a los métodos anticonceptivos. ¿Falta de información en la era en que lo que no está en Google no existe?, ¿imposibilidad de acceso cuando en cualquier servicio de una discoteca hay una máquina de condones? Si esto está sucediendo, tenemos un problema grave con la educación sociosanitaria, con el asesoramiento, la atención y la planificación. Según las estadísticas, tendríamos que aumentar el doble la red de planificación familiar, y que ofreciese un servicio verdaderamente público, gratuito, y sobre todo accesible, con teléfonos que funcionen y horarios que incluyan guardias de fin de semana, que es cuando la cosa se pone, valga la redundancia. El derecho al sexo seguro debería de estar recogido en la Constitución junto a la vivienda y la libertad de expresión, porque un país que no practica un sexo abundante y con paracaídas, es un país enfermo en todos los sentidos. Evidentemente, esto no se consigue con el método de aquel antiguo ministro de información, Arias Salgado, que durante una fiesta colocó un chal sobre una invitada que mostraba demasiado pecho y le dijo a Haro Tegclen que mediante la censura había salvado miles de almas, porque gracias a él había disminuido el número de masturbaciones en España, ni tampoco poniéndole unos cascabeles al nieto cada vez que éste va al servicio, como hacía una abuelita en Cuba, para controlar el muñequeo del chaval, porque no sé en lo que anda, pero nada bueno, decía la señora, sino con una política transparente que huya de tabúes y sonrojos. Porque uno de los mejores remedios contra todo mal es encamarse, un antioxidante natural que previene arrugas, vigoriza, es antidepresivo, combate la astenia, previene la hipertensión, la diabetes y el cáncer. Aparte cada orgasmo libera endorfinas con un efecto analgésico equivalente a dos aspirinas, mejorando el humor, con lo que la gente está menos cabreada y la vida se alarga una media de diez años. Sin embargo, el premio gordo todavía está por llegar. Y es cuando a través del sexo logramos algo más que un mero intercambio de fluidos; al contrario de lo que los chavales piensan, el sexo no es el final de la intimidad, sino sólo el principio, un medio para a partir del deseo introducirse en el otro y borrar la soledad que todos contenemos, para dar con la persona a la que permitas comprenderla, una de esas preciosas y escasísimas personas y la extraña felicidad que te proporcionan, algo difícil de explicar: la felicidad de los sueños que se cumplen y no defraudan. ¿Vamos a renunciar a todos estos beneficios sociales por unos mecanismos informativos y de acción defectuosos? Que ni el SIDA ni los embarazos no deseados ni las enfermedades venéreas nos pongan los límites. En un mundo que no está dirigido ni por dios ni por el diablo, los límites los ponemos nosotros.
CODA: por cierto, si tienen un mal día, échenle un vistazo al vídeo: se lo alegrará.

video

3 comentarios:

Portorosa dijo...

¡Joder, también yo creo que si no hay eyaculación no puede haber embarazo! ¡Y tengo 37 años y soy padre! ¿Me lo puedes explicar?

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Me refiero a que, aunque se eyacule fuera, siempre hay algún McGyver que hace la guerra por su cuenta. No sería la primera vez, ¿no?
Un abrazo.

Portorosa dijo...

Ah, bueno, eyaculando pero tratándolo de hacer fuera. Ahora lo he entendido.

Gracias.