Viva el Emperador

| viernes, 2 de octubre de 2009 | 10:39




Bueno, ya que hemos comenzado la semana con política, vamos a acabarla con política. A continuación una de mis historias preferidas, los titulares de Le Moniteur Universel que se sucedieron durante los días del destierro de Napoleón y su posterior retorno a París. Durante el mes de marzo de 1815 éstos son los titulares que se sucedieron mientras Napoleón se acercaba:




-El Monstruo se escapó de su destierro.
-El Tigre se ha mostrado en el terreno. Las tropas avanzan para detener por todos lados su progreso.
-El Tirano está ahora en Lyon. Cunde el temor en las calles por su aparición.
-El Usurpador está a 60 horas de marcha de la capital.
-Bonaparte avanza con marcha forzada.
-Napoleón llegará a los muros de París mañana.
-El Emperador está en Fontainebleau.
-Su Majestad El Emperador hizo su entrada pública y llegó a las Tullerias. Nada puede exceder la alegría universal ¡Viva el Imperio!

9 comentarios:

Tineo dijo...

Permiso para entrar D. Ignacio.
Creo que me voy a quedar a “vivir” un tiempo en este blog, es de lo más fresco e interesante.
A esta entrada solo se me ocurre un: C'est la vie.
También me viene a la memoria, aunque un poco mas descafeinado, la andadura de “La Resístance”
Saludos

rodericus2009 dijo...

Magnifica entrada la de hoy.
Es un magnifico y breve estudio del oficio de periodista y de la condición y miserias humanas.
Y habria que leer la cronica de este mismo "plumilla" tras la muerte del emperador en el último destierro.
Y Tineo menciona un paralelismo estupendo : en el otoño de 1940, tras la caida de Francia, los únicos resistentes en Francia eran los republicanos españoles y unos pocos franceses desperdigados en las zonas rurales.
Cuando De Gaulle entró en París, todo el mundo habia estado en la resistencia.

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Honor, Tineo.

MARFIL dijo...

Hola Ignacio,

Ciertamente la prensa, ese cuarto poder, se ha vendido, se vende y lo seguirá haciendo. Está claro. Así que si no cambia, al menos tenemos que tratarla como lo que es o aquello en lo que se ha convertido. Procuro leer distintos periódicos y escuchar distintas emisoras. Aunque de todo tengo mis favoritos. Pero me ayuda a ampliar la visión, o al menos, a tratar de discernir por dónde anda la verdad, que según el caso, parece del color con que se mira.

Por cierto, me alegro de lo que has comentado sobre Polanski. Lo cierto es que cuando traté este tema con un cinéfilo de tu talla más o menos (no sólo física, sino de amor al cine), no pude evitar ver en él que su admiración por su trabajo le llevara a una cierta pena de verlo entre rejas. Pero es verdad....¡a lo hecho, pecho!. Si la ley es ley, es igual para todos. O ha de serlo. Que a veces, en este país, no lo parece.

+

RE: BIBLIORRETORNO

http://www.elcomerciodigital.com/20091002/opinionarticulos/bibliorretorno-20091002.html


Me resultó delicioso este artículo tuyo del viernes e incluso algo explicativo de tu vocación de escritor. “Ni siquiera cuando muera, porque mis libros seguirán existiendo...”.

Aunque alguna vez lo hayas negado por aquí, el deseo de inmortalidad yo creo que subyace en el interior de un escritor. También un cierto (o mucho) ego y, por supuesto, un deseo de reconocimiento, fama, éxito, en mayor o menor medida. Es innegable creo yo. Y lícito. Es humano también. Aunque lo más importante a mí me parece que es disfrutar del camino, ser feliz mientras se logra, sólo por si acaso no se consigue....

Lo comprendo ese deseo, aunque en el fondo no lo comparto del todo. A veces veo las reacciones de mis compañeros de Universidad cuando les publican en una revista JCR (un rollo que no me voy a poner a explicar), y me resulta incomprensible. Casi tanto como la alegría ante un gol, que siente un aficionado. Nunca me he sentido especialmente importante, ni especialmente feliz, por ver mi nombre en la portada de un libro, o en una de esas publicaciones top. Si acaso, la satisfacción del trabajo bien hecho, al que si tuviera que renunciar, no tendría problema. Mi auténtica felicidad se graba de otra manera, y no en la página impresa.

Ayer tarde disfruté de la representación de “La Balada de Oscar Wilde” por Sergi Mateu. Grandioso estuvo el actor, con textos de Wilde, relato de su biografía y fondo musical de Chopin. Más y mejor arte para mí, no cabe. Y comenzó por explicar que Wilde huyó de su Irlanda natal en busca del reconocimiento que sabía que en su país no lograría. Supongo que lo mismo que te llevó a ti, a salir de la “patria querida”.

Que tus deseos de éxito y reconocimiento se cumplan, Ignacio, ése es mi deseo.

Abrazos, Ignacio. Muchos abrazos.

MARFIL dijo...

DAR: Creo recordar al menos un par de confusiones respecto a tu identidad, precisamente por la entrada de Anónimo, hasta que se aclaró. Fue Ignacio del Valle el que en alguna ocasión se dirigió a ti como Darina, y por eso conozco tu nombre. Es más, creo que también me reprochaste que te llamara Anónimo-Dar, o algo así y en su momento, no dijiste nada de lo de Darina. No recuerdo y no le quiero dar más importancia al tema. En lo sucesivo, y dada la importancia que das a la forma en que hay que dirigirse a ti, lo obviaré totalmente y si considero que merece la pena referirme a una idea que tú hayas expuesto me dirigiré a la idea, y no a ti.

Por otro lado, has de saber que tú reprochas a otros, lo que tú misma haces. No tenía ni la más remota idea de que RODERICUS, se llamaba Rodrigo. Ello se debe a que, a diferencia de ti, no había indagado en su perfil. Claro está, yo no adoro los ingenieros, ni me interesan tanto. Ahora que lo sé, lo cierto es que Rodrigo es un nombre que me encanta. Es más, se lo propuse a mi esposo como nombre para nuestro hijo, pero no le gustó. Y en uno de esos actos que RODERICUS llamaría de sumisión (matrimonial), le cedí todos los derechos sobre el nombre, y lleva el que su padre quiso. Su mismo nombre, en versión rusa, que no es lo mismo.

Finalmente, Dar, has de saber que todo lo que se hace público se puede utilizar. Y tu nombre se hizo público en este blog. Como funcionario público, mi c.v. está en Internet y también mis publicaciones. Hay gente que no lo hace (quizás tengan algo que ocultar; no es mi caso), pero yo no estoy aquí sospechosa de nada, sino por unas razones que a la vista están. A la de quien me conoce, claro. Y yo no apoyo mis afirmaciones en lo que dicen sólo los demás, sino también en el fruto de mi trabajo.

Yo no voy a utilizar mi anonimato para llamar payaso a nadie. Precisamente, ese anonimato refugia en la red a mucha gente que no sabe comportarse. Sólo para exponer mis ideas en este blog, si su titular lo autoriza. Que por otro lado es el único blog en el que he participado y participo habitualmente. No tengo demasiado tiempo. Y si me decidí a hacerlo es por la sorprendente sintonía que encontré con sus ideas a través de sus artículos en prensa, antes de conocer su literatura. El perfil del resto de participantes, de veras que no me preocupa. En todo caso, agradezco y agradeceré siempre a Ignacio – que sí sabe quien soy – que no revele mi identidad. Es decir, que no haga lo que tú has hecho con Rodericus.

RODERICUS: Precioso nombre, tienes. Muy de acuerdo con todo lo expuesto sobre Italia. Y en cuanto a Bush, ¡qué decir!. En todos los rebaños hay ovejas negras. No se puede hacer peor que él, de veras. No se puede. Bueno, tal vez Zapatero quiera emularle.....

Anónimo dijo...

Para no crear confusión, quisiera aclarar una cosa: NO TENGO NI IDEA sobre como se llama Rodericus, no lo conozco, solamente pensaba que a lo mejor utilizaba la versión latina de su nombre real como nick. Es muy posible que se llame Pau o Baldomero, no tengo ni idea ni he revelado la identidad de nadie (ni tampoco he autorizado a nadie a revelar la mía, por cierto, pero me da igual que así haya ocurrido, no te lo reprocho, Nacho).
Solo quería pedir a Marfil que me llamara tal como firmo. Hice una petición educada, nada más. Gracias por la respuesta. No quiero discutir contigo, Marfil, ni tengo que dar explicaciones sobre el porqué no tengo ni una cuenta de google ni open ID ni nombre/url. Sólo de vez en cuando paso por aquí y comento un par de cosas. La verdad es que siento decir que a partir de ahora no me apetece mucho seguir haciéndolo. El tono personal no me gusta. No necesito que nadie me analice ni que me de lecciones. Menos aún en mi tiempo libre.
Saludos. dar.
p.s. Los que me conocen saben a lo que me refería al decir que "adoraba a los ingenieros". Era una broma privada, no pretendía que se convirtiera en la obsesión de nadie.

Anónimo dijo...

Por cierto, no sé si ha habido una confusión. Llamé payaso a Berlusconi. Podría haberle llamado también populista, machista y corrupto. No me escudo en el anonimato, lo haría y lo hago -en otros sitios más apropiados- también bajo mi nombre real. No me avergüenzo de ello ni tengo miedo.
Y ahora, por favor, adiós.
dar.

MARFIL dijo...

Yo no doy lecciones a nadie fuera de mi trabajo, que es por lo me pagan. O por una parte de lo que me pagan.

Yo he dado opiniones y si alguna ha venido hacia mí, la he devuelto, dando mi opinión. En muchos casos, para expresar mi acuerdo, más con unos que con otros. Eso sí, he contado muchas cosas de mi vida. Pero se las contaba a Ignacio; supuse que para los demás no tendrían ningún interés. Para él tampoco, seguramente. Pero me apeteció, sencillamente.

Tampoco analizo a nadie; tengo una poderosa retentiva para algunas cosas, eso sí. Siempre me ha ayudado bastante. Quien se sienta aleccionado, pues.....¿cómo era aquello de los ajos?.

Tal vez Ignacio lamente perder a un participante que venía siendo tan habitual. Y por él, sobre todo si es alguien cercano, no estaría de más reconsiderar la decisión. Sólo es una opinión; liberal. Personalmente lo lamento desde el punto de vista de las ideas, porque siempre me gusta escuchar ideas distintas a las mías. En este caso, bastante opuestas y a mi juicio, equivocadas en bastantes ocasiones.

Siempre ha sido mi deseo mantener el debate en las ideas. Es más, puedo hacerlo. Ahora bien, si alguien me hace una referencia personal puede tener la seguridad de que voy a responder. Y precisamente es por razones personales, estrictamente PERSONALES, por las que quiero omitir mi nombre. Ni siquiera profesionales. El Rector sabe de sobra la línea de pensamiento económico que se defiende en su Universidad. O al menos, algunos de sus economistas. Ningún problema al respecto.

La letra transparenta muchas cosas de las personas y de con quien se están tratando en cada caso. Los profesionales de la palabra, seguro que saben de ello y los demás, podemos aprender un poquito de eso.

Si no puede ser hasta la vista, pues adiós.

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Yo no tengo ningún problema en reconocer que deseo el éxito, los dineros, el reconocimiento y que me lea cuanta más gente mejor. ¿Qué tiene eso que ver con escribir mejor o peor? De hecho creo que nunca lo he escondido. Procuro tener sólo doble moral, no triple, y por eso me mosqueo cuando vienen a contarme películas los mismos que después pierden el culo por una subvención o un premio. Este negocio trata del engaño, no del autoengaño.

Y respecto a la inmortalidad, te lo digo sinceramente: eso es algo que no me compete. Prefiero vivir segundo a segundo, si después te hacen una estatua, pues mira, que se saquen una foto mis nietos. No escribo para la eternidad, escribo para mis contemporáneos.