Minutos musicales-Samuel Barber

| lunes, 31 de agosto de 2009 | 0:21

Me preguntan en un correo que si pongo música para escribir. Así que de aquí al viernes voy a colgar algunas de mis bandas sonoras preferidas para darle a la tecla. Para empezar este Agnus Dei, que es indescriptible.

9 comentarios:

MARFIL dijo...

Hola Ignacio,

Pasaba por aquí con la intención sólo de leer algo de tu blog y definitivamente he de decir que no doy crédito a esto de 31 de agosto.....Donde dije digo, digo Diego. Tal vez tengas un doble, como señalabas en Suomi. Y tal vez no ande por la Europa del Norte...

Para servidora, hablar de cierta música es más gratificante y cómodo que de otra. No sólo por gustos, sino por conocimientos. Por poner un “inocente” ejemplo, la banda sonora de Apocalypse Now. No es Wagner uno de mis favoritos, pero disfruto de “La cabalgata de las Walkyrias” si puedo aportar algo a quien gusta de ella, además de la peli. Me gusta más que The Doors, por ejemplo, que también está en la peli. Al final, los oídos, como el estómago o el paladar, se adaptan a lo que escuches con mayor frecuencia, por gusto y por deseo. Lo contrario, no tiene sentido.

Si alguien idolatra una música tan bella como la que aquí nos propones, y que conoce más bien por banda sonora de Platoon, que por haber escuchado o estudiado a Barber, pues disfruto explicando lo que yo sé o percibo en esa música. Tranqui, que no me voy a enrollar.....Resumo. Bellísimo Adagio. Indiscutible. Buena compañía sonora para la literatura. Sin duda, ayudará a seguir produciendo buenas novelas.

Por cierto, te escuché también el pasado lunes por Onda Cero, en la descripción de tan raros síndromes.....Algunos más raros que otros, la verdad. El del Emperador, creo recordar que se llamaba así, se ve a diario, y es algo con lo que tenemos que luchar los que somos padres desde hace no mucho. Cuando uno se pone a una tarea importante, puede asumir que le puede llevar finalmente más tiempo del inicialmente esperado. Supongo que te pasará cuando te pones con un nuevo libro, si es que fijas más o menos un horizonte temporal. Criar “emperadores” requiere tres cosas fundamentales: Zeit, Zeit und mehr Zeit!. Pero muuuuuuuuucho más del inicialmente pensado. ¡Muxo más!. En cuanto al síndrome de Estocolmo, pues en el fondo no me parece tan raro. No me considero enamoradiza, pero la última vez que me enamoré DE VERDAD, como no creí que nunca haría, fue algo parecido a un síndrome de Estocolmo. Si el secuestrador se empeña en retenerte, lo desea con todas sus fuerzas, insiste en limitar tus movimientos, absorberte de forma total, y el móvil no es el dinero (porque la secuestrada no es millonaria) sino que es el amor (o el deseo de dominio, o de posesión, o como se quiera llamar), pues al final, si una decide que no puede evitar pagar con amor el amor que recibe, pues se enamora del secuestrador. Libremente decide perder la libertad, porque no le queda otra, tampoco. ¿Visión enfermiza del amor?. Puede ser. Pero se puede enfermar de peores cosas que el amor...Por otro lado, tampoco le veo problema, si secuestrador y secuestrada están felices, incluso ajenos al mundo por momentos. A no ser que el secuestrador se dedique a practicar torturas con la secuestrada – que también podría ser – y que se inspire por ejemplo en el angelito ése del que también hablaste el lunes pasado, pues tampoco es problema.

Corto, que tengo que currar, aunque sea 31 de agosto. Mañana 110 personas esperan por mí. Si puedo, escucharé esta tarde las últimas conversaciones con un burgués. Por cierto, Ignacio, los que vivimos en parte de hablar en público, sabemos de sus esclavitudes. La correcta vocalización es una de ellas. No tiene la menor importancia para ti, porque el trabajo de escritor es silencioso, pero si me permites te diré que tienes una cierta tendencia a la vagancia en la dicción en ocasiones, en finales de frase, y a veces cuesta un pelín entenderte. Sólo un pelín; ya sé que se trata de una conversación informal entre dos burgueses.....pero a Arturo se le entiende todo. ¿No te enfadas conmigo por decírtelo, con buena intención?.

Todo lo mejor para la última tarde de radio de verano, para la nueva novela, y para las ventas de los Demonios, que sigan creciendo. Por cierto, bonitas fotos de Panamá.

Abrazos, Ignacio. Muchos abrazos.

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Muchas gracias, tomo nota, lo de la verbalidad -que no oralidad- es una cosa que debo trabajar. Al fin y al cabo lo mío es escribir. Abrazos.

Anónimo dijo...

Hola Ignacio!!
Fantástico tu blog y fantásticas tus novelas, especialmente esta última que me ha impresionado por la extraordinaria investigación histórica y documental que se nota has hecho para poder escribirla.
Por otro lado, quiero también felicitarte por tu participación esta tarde en RNE. Te he escuchado con deleite ya no solo por lo interesante de todo lo que has contado sino, al contrario de lo que dice Marfil en su anterior entrada, a mí si me ha sorprendido la facilidad con la que transmites en radio, tu entonación, ritmo y pausas que parecen casi estudiadas. Para mi gusto, tienes una voz idónea para la radio.
Te deseo mucho éxitos.
Un saludo

rodericus2009 dijo...

Esta es la buena música, que la mayoria desconocemos, pero que etá ahí, y cuando la escuchamos por primera véz nos corta el aliento.
Creo que es bueno que algún director de cine la incluya como banda sonora de sus producciones, todo lo que se haga para popularizar la cultura es poco, a rriesgo de que sea más conocida por ser la banda sonora de ... que por su propio nombre, siempre habrá quién se moleste en buscar sú origen.A mi me ocurrió con la banda sonora de "master & Commander", allí descubrí que aquella música agradable con aire Aragonés era de Boccherini.Y para trabajar soy bastante eclectico, igual escucho la "Lacrimosa" de Mozart, que una balada "country" con sus tristes letras de amores imposibles.Pero por encima del genero, que haya calidad.
Felíz retorno a las rutinas.

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Pues muchas gracias a anonimo por el aliento y por leerme. Indispensable para mi.


Y en cuanto a Rodericus, um... no había caído en que era Bocherini. Interesante, interesante. Gracias.

GM dijo...

Para mí el Adagio de Barber también es muy inspirador...Personalmente siempre me hace pensar en los desoladores capítulos de la historia del siglo XX. La música de la desolación, pero finalmente con salida, es decir, después de la destrución se logró la reconstrucción...
Por otra lado recordar que esta deliciosa pieza, además de Platoon, también adorna, por lo menos, "Los juncos salvajes"(André Techiné) y "El aceite de Lorenzo" (George Miller)
Saludos

MARFIL dijo...

Hola de nuevo, Ignacio,

Por alusiones al anónimo comentario de Anónimo. He entrado dos o tres veces bajo esa capa del anónimo, pero he concluido que no me va nada.

Quien sabe escribir, sabe hablar. Yo no he dicho que Ignacio del Valle no sepa expresarse a través de las ondas, sino que en alguna ocasión, en la que se trataba de una conversación informal, incluso entre amigos parecía, pues a veces no cerraba la frase, o aflojaba la vocalización y no se terminaba de entender. Otra cosa es que se esté dando un discurso o algo más formal, y uno siempre está muy atento a cómo está diciendo las cosas. Tampoco he dicho que no tenga un tono de voz radiofónico. Suelen ser algo más graves, pero no he dicho eso. En cualquier caso, mi comentario bien intencionado, no pretendía ser crítico. Incluso lo bueno, se puede mejorar, e intentar alcanzar la perfección.....que ya sabemos que a Ignacio le acojona mucho eso de la perfección, pero no pasa nada por aspirar a ella. Uno puede expresarse de forma notable, o incluso mejor, ¿porqué no?. Personalmente el Notable es una calificación que nunca me ha dejado satisfecha.

En cuanto a eso que dices tú Ignacio de verbalidad versus oralidad, tomo nota. Procuro expresarme con propiedad y también aspiro a la nitidez semántica. Que no lo logre, es otra cosa. El español es una rica lengua que da juego para ello; otra cosa es que los españoles, cada vez hablamos peor y usando un vocabulario cada vez más pobre. Por no hablar de lo que se escribe en chats, sms...A veces pienso que para escuchar buen español hay que ir a Latinoamérica, aunque nunca he estado allí. A través de la tele se puede comprobar que un niño de una selva perdida por allí puede hablar 100 veces mejor que muchos estudiantes supuestamente “universitarios”. Del dicho al hecho, hay un trecho. Creo que aunque viva los 122 años que tengo pensado vivir, nunca olvidaré la imagen de aquella niñita morena, con los ojos hinchados, con un tronco encima de la cabeza y con el agua hasta el cuello, expresando con toda la tranquilidad del mundo y en un correctísimo español, cómo sentía y lo bien que aceptaba su destino. Una lección de todo: de español y de madurez. No recuerdo si murió.

Ayer tarde de 31 de agosto fue curiosa radiofónicamente. No te pillé queriendo donde quería, en Onda Cero, y te pillé sin querer en Radio 3, a eso de las cuatro y pico. No me voy a poner explicar la selección de CDs que me acompañan cuando trabajo, pero si pincho alguna vez la radio, suele ser Radio 2, Radio Clásica. Y allí estaba yo ayer tarde a esa hora cuando en un breve zapping a Radio 3 sales tú, a media entrevista sobre tu libro y demás. Ciertamente se te entendió bien, y en tu tono más formal que con la copa de cognac Armagnac. Si bebes....Quedó clara la coralidad de la nueva novela entre 2000 y 2009, para dentro de 3 años más o menos, y dejaste ahí, con un cierto suspense, emoción, intriga y dolor de barriga, que podría salir algo antes, si no entendí mal....Te despidieron con tus queridos Vetusta Morla, explicando la procedencia de uno de ellos de esa casa de la radio. Se te entendió perfectamente el adjetivo que utilizas para ellos, con la potencia del vocabulario español: C-O-J-O-N-U-D-O-S. Tá claro.

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MARFIL dijo...

Desafortunadamente para mí, no te pillé por Onda Cero después de las seis, en hora habitual, porque Arturo Téllez colocó el choque generacional, así que me largué a la piscina. No a la de Alain Delon y Romy, sino a MI piscina. La necesito para vivir; la natación para mí es otra droga. No sé cómo hay gente que puede vivir sin hacer deporte. Especialmente mujeres. Es una más de las diferencias de sexos, iguales en derechos y obligaciones, pero sexos diferentes al fin y al cabo. Hay muchas más sedentariAs que sedentariOs.

Como no te pude oír, no sé si al final hablaste de los Vetusta Morla, como anunciaste la semana anterior al tratar de Couperin y compararlo con el AC DC del clave ...casi me parto. Ya te di mi opinión cuando los colocaste por aquí. No obstante, tuve la oportunidad de escuchar el CD de “Un día en el mundo” un día mío en este mundo, en casa de una amiga, aficionada a este tipo de música. Los crescendos son previsibles....Musicalmente, la que más me gustó “La cuadratura del círculo”. Lo mejor para mí de ellos, las letras. Seductoras letras impresas sobre seductoras transparencias. Se las curran bastante. Parece que te gusta mucho “Al respirar”: “yo escogí la ambigüedad....”. ¿Sólo Arturo Andrade es ambiguo o también lo es su creador?. El grave problema es, ¿puede ser honesta y auténtica una persona ambigua?. ¿Cómo librarse de ello, entonces?.

Pesada cruz la de la ambigüedad, pesada cruz.....Doy fe.

No he pasado del primer capítulo del librito de los Demonios, así que no puedo opinar. El verano, para un amplio estudio de interpretación pianística y un manual de educación infantil. Por si ayuda....Septiembre para mí es heavy, heavy...toca esperar y otras lecturas.

Abrazos, Ignacio. Muchos abrazos.

Begoña dijo...

Me tomo la libertad de hacer un comentario a la pregunta planteada por MARFIL.

Doy mi opinión, una persona ambigua suele tener muchos puntos de vista diferentes según sea la ocasión. Puede adaptarse, aprender y tener muchas vertientes ante una misma pregunta. Es camaleónica.
Ser ambiguó, si al tiempo se es inteligente puede dar conjugaciones imposibles, que sólo a un ambiguo se le ocurrirían.
Me encanta escuchar hablar a una persona ambigua, aunque no esté de acuerdo con lo que dice, y aunque no me la lleve a vivir a mi casa para siempre. Por esa capacidad suya de hacerme reflexionar.
Una persona ambigua me parece de lo más interesante,mucho más que una que se estanca en sólidos criterios. Una que no duda. O una que sentencia.
Un saludo