| martes, 9 de octubre de 2007 | 23:53


EL TIEMPO DE LOS EMPERADORES EXTRAÑOS SALE EN EDICIÓN DE BOLSILLO


Con motivo de la inminente salida al mercado en Punto de Lectura de la edición de bolsillo de mi novela, quiero agradecer la paciencia y el interés de mis lectores -en especial a quienes comparten EL MARFIL DE LA TORRE-, repartiendo cinco ejemplares dedicados entre quienes hagan una entrada en el blog o escriban a ignacio@ignaciodelvalle.es. Dependiendo del número se hará un sorteo, aunque me temo que no habrá notario y tendrán que fiarse de mí.


Por otro lado, esta nueva edición incluye una entrevista especial en la que hablo de mi visión literaria y del comienzo de un proyecto que también quiero compartir. Para continuar El tiempo de los emperadores extraños y, por tanto, las aventuras de Arturo Andrade, hago una petición en la última página que os adelanto:
Yo os pido ayuda a vosotros, mis lectores
Arturo Andrade ya no es un personaje, sino una persona. O por lo menos es la impresión que tengo después de haber convivido con él todos estos años. Alguien que ha explorado conmigo el amor, el erotismo, la desdicha, el odio, la culpa, el rencor, el deseo, la frustración, la carne, la herida, la existencia, la muerte, la belleza. Cuando escribo sobre él tengo siempre la sensación de que escribo sobre mí, con la intención de que quien me lea, descubra con estupor que se está leyendo a sí mismo. Y por eso, porque la palabra es mitad de quien la pronuncia mitad de quien la escucha; porque toda novela es una propuesta para que sea interpretada; porque los libros no transcurren en las páginas, sino en los corazones, yo os pido ayuda a vosotros, mis lectores.
Quiero que miréis al mismo tiempo que yo a través de los ojos de Arturo Andrade y contéis conmigo su historia; necesito que lancéis los dados a la vez para encontrar nuevos escenarios y giros argumentales, nuevos amores y enemigos; os ruego que aportéis vuestras vivencias personales, vuestros gustos, vuestra sensibilidad para seguir avanzando sobre esta capa de hielo finísima que es la literatura, que en cualquier momento puede resquebrajarse o permitirnos llegar a nuestro objetivo. Juntos podremos encontrar no las respuestas, sino las preguntas adecuadas que harán posible que vivamos nuevas aventuras. En definitiva, lo que deseo saber es: ¿cómo sera el próximo Arturo Andrade?
Ahora todo depende de vosotros. Muchas gracias.
CODA: un agradecimiento especial Juantxu Herguera, de Punto de Lectura, gracias a cuya profesionalidad logramos ponerlo todo a punto y en punto.

6 comentarios:

Otti dijo...

Sin duda alguna hoy sí ha merecido la pena el madrugón!! La sorpresa no es "humilde" como decías, muy al contrario, un libro tuyo con una dedicatoria personal siempre es y será una valiosa joya. Además, Florencia siempre estará ahí ;-) ¿Quién nos impide visitarla?...
Interesante tu propuesta, habrá que darle más vidilla a Andrade, no? ... Un besín.

Alejandra dijo...

Lo primero, felicidades. Yo quiero lanzar una pregunta literaria, que no sé dónde meterla, y que me interesa porque sé que tú eres un gran "defensor" de la literatura norteamericana. ¿Es realmente tan superior la literatura norteamericana respecto de la literatura hecha en otros lugares del mundo? Es lo que se desprende de muchas declaraciones. ¿No será, mejor, decir complementaria? ¿Hubiera sido algo la literatura norteamericana sin la luz de obras maestras "europeas" como las de Homero, Dante, Virgilio, Goethe, la filosofía griega, francesa, británica, alemana...? ¿Son desdeñables los escalones esculpidos por una obra como el Ulises de Joyce? ¿No es el Ulises o el Fausto de Goethe obras llave difíciles que permiten escribir, a la sombra de su inspiración muchas obras más fáciles y digestibles para el lector? Y no es por ponerme cultureta, la verdad es que esta parte de la argumentación más alejada del presente es la que más me resbala. ¿Tiene algo que envidiarle Kafka a Melville? A mí me ha enseñado muchísimo más sobre literatura Vargas Llosa que Richard Ford -y aquí no me estoy refiriendo a Europa sino a la literatura de fuera de EEUU-. Veo que le falta algo a la literatura norteamericana, es una opinión personal, claro, pero ese realismo chato que, por autores, se enriquece, me parece simplificador (con todas la insignificancia de esta humilde y pequeña mortal tiene y con la admiración que para estos autores norteamericanos se da por descontado). Quiero decir que hay autores norteamericanos y autores norteam. Son gustos, pero si una novela te tiene que pegar un puñetazo, te tiene que dejar ko para que sea buena, también tiene que arrastrar consigo belleza en ese golpe, y yo la encuentro más en libros de fuera de EEUU, aunque no podría vivir ni crecer literariamente sin estos. No sé si me explico. Preguntón de blog: hala, ha sonado la campana. Y no os olvidéis de Arturo Andrade.

Esther dijo...

Perdona pero yo no he leido nada tuyo, así que creo que tengo preferencia en tu sorteo. Es igual de importante hacerte con nuevos lectores que mimar a los antiguos. Te leo en el blog desde hace poco,"invitada" por Susana Perez-Alonso. ¿Que puedo hacer para participar?

Ferlocke dijo...

hey! Yo quiero participar en el sorteo, así que espero que baste conla asidua presencia para corroborar este deseo.

Por otra parte, sobre la postdata del libro, déjame conocer primero al señor Andrade y ya te comentaré.

Portorosa dijo...

¿Llega con esto para participar en el sorteo?

(La ayuda solicitada es difícil de ofrecer, pero sin leer ese libro es imposible. Qué mejor solución que recibirlo del autor...)

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Mira, Alejandra, estas polémicas no tienen sentido. Todo está relacionado con todo y todo es importante para que un escritor encuentre voz. Lo que hay que hacer es escribir y punto. Al final todo es una cuestión de gustos y el mío es que me construyan un edificio y después retiren el andamio. Quiero una historia y no ver las costuras. Por lo visto, hay gente que prefiere ver el andamio. Pues por mí, perfecto. El Ulises me aburre, y Dublineses me emociona, Broch me duerme y Fitzgerald es el Himalaya, etc... Y todos contentos.