La mariposa y su efecto

| jueves, 9 de septiembre de 2010 | 10:23



Leo un artículo sobre la crisis del trigo en Rusia, su embargo y la consiguiente escalada de los precios. De repente, unos incendios producidos en mitad de los estepas existencialistas de la Rodina, provocan que en Maputo, la capital de Mozambique, se produzcan salvajes manifestaciones para que baje el precio a fin de poder sencillamente comer, al tiempo que en el encorbatado mercado de futuros de Chicago los 'brokers' se mueven con la actividad de un hormiguero inundado para que el precio suba, con el propósito de comprarse un nuevo descapotable. A su vez, este incremento del celemín, también esencial para el alimento del ganado, ha precipitado una subida en el precio de la carne de vacuno, lo que ha obligado a una reunión de los principales productores de materias primas agrícolas -USA, China, India y Rusia-, para que se sienten en una mesa y se impliquen en la construcción de políticas apropiadas para contrarrestar dicha bajamar. Sin embargo, Rusia no parece que vaya a ceder en su embargo debido a la brutal destrucción de cereal, mientras los especuladores siguen echando gasolina al fuego -valga la redundancia- para que los precios no bajen y, para más inri, acaban de aparecer los 'hedge founds' como hienas en torno a una gacela herida, aumentando un mucho por ciento sus posiciones de compra de este material. Ahora bien, la oscilación positiva del precio del trigo y las materias agrícolas en general hace que la agricultura aumente su rentabilidad y los agricultores puedan invertir en tecnología, lo que implica que empresas especializadas en fertilizantes y maquinaria eleven su cuenta de resultados, etcétera.
Y ahora yo les podría hablar del concepto del tiempo oriental frente a la metronomía occidental, en el que la mariposa no cuenta los meses sino los momentos, de la flexibilidad, de la holística, del susto ante el sentido de producto acabado de los occidentales, porque para el asiático lo acabado no puede ser sino perfecto, ergo algo que no es posible, y también de que para ellos las cosas no se hacen, sino que se van haciendo y tal y tal. Pero no, yo sé que aquí de lo que se trata es de la otra mariposa, también holística pero más puñetera, que puede hacer que porque suba el precio del cereal en un remoto pueblo ruso a mí me caiga encima un piano. Y sin despeinarse.

4 comentarios:

rodericus2009 dijo...

Buenas tardes Ignacio.
Este episodio de alza de precios me recuerda bastante a la "crisis de la tortilla" en México hara unos trés de años.

Desde que México entro en el NAFTA, equivalente a nuestro mercado común Europeo e integrado por México, EEUU y Canadá, la agricultura mexícana a estado compitiendo con los excedentes agrarios del vecíno del norte. Concretamente, el maíz mexícano casi desapareció de los cultivos debido a la masiva importación de los excedentes de maíz Norteamericano, a un precio más bajo que el de coste en el país, y que obligó a los campesinos a buscár otros cultivos más rentables. Hará un par o trés de años, cuando los precios del petróleo se dispararon, surgió la posibilidád de destilár bio-combustibles partiendo de los cereales y del maíz. Las expectativas de mayór demanda, provocaron que el précio del celemín de maíz subiese desmesuradamente en la bolsa de futuros de Chicago. Consecuencia . el precio de la tortilla de maíz, alimento nacionál en Mexíco, equivalente a nuestra barra de pán, casi se triplicó, antes de que existiese siquiera ningúna planta de bio-combustibles que procesase el maíz, provocando una crisis alimentaria entre los mexícanos más pobres.

Más que "efecto mariposa", hay que buscár el efecto "especuladór".
Cosas de la globalización, y del capitalismo salvaje.

Saludos.

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Fascinante. Terrible.

Manuel 611 dijo...

He aprendido que el efecto mariposa solo es relevante si acontece en hora punta en todos los telediarios a la vez.
El Palacio de invierno en la siguiente revolución seran los platos televisivos.

Un saludo.

Ilsa dijo...

La verdad es que lo del "efecto mariposa", es fascinante.A mi, se me viene a la cabeza el volcán de Islandia de nombre impronunciable, que alteró el espacio aéreo en Europa y provocó grandes pérdidas económicas y alteraciones en la vida social y laboral.Algo que ocurrió a miles de kms. repercutió en la economía de muchos países y por supuesto en muchas familias que no se vieron, vacaciones perdidas, contratos no cerrados...en definitiva, pérdidas multimillonarias. Es como un efecto domino con consecuencias imprevistas .Todo un mundo de casualidades y serendipias.

Un saludo.