L´Inferno

| domingo, 7 de febrero de 2010 | 12:24


La poetisa italiana Alda Merini vivió casi veinte años en manicomios. Es la misma mujer en las dos fotos, diferentes estadios de una vida. Tiene poemas furibundos y tiernos, pero a mí lo que me llamó la atención de ella fue una frase dicha en una entrevista hablando del viejo manicomio de Milán:
-El lugar era terror, odio, sombra y muerte, el infierno de Dante, pero hice amigos allí.












13 comentarios:

Begoña Argallo dijo...

Es cierto, creo que uno puede hacer amigos en todas partes. Sólo hay que intentarlo. Siempre. Cuando seas quien seas lo intentas lo logras. El mundo es infinito.

Begoña Argallo dijo...

Informándome de esta mujer leo: Soy una pequeña abeja furibunda. Me gusta cambiar de color. Me gusta cambiar de medida.
Espero no terminar también en un manicomio porque me sucede. Por cierto su trayectoria me sorprendió.
Y me explicó porqué este lugar me dice tanto. Saludos.

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Me fascina el paso el tiempo por esta mujer.

Begoña Argallo dijo...

Es cierto, el paso del tiempo por ella es beatífico, hace creer eso de que la cara es el reflejo del alma. La sencillez de sus versos es como un suave viento acariciador. Me gusta conocer gente así, capaz de bajar al mismo infierno y extraer lo mejor para regalárselo al mundo.Es un modo inteligente de aprovechar una circunstancia inútil por demás al mismo tiempo que injusta.
Leo que se casó con un hombre celoso y muy infiel, y que justamente por eso le rompió una silla en la cabeza tras lo cual la internaron en el manicomio.
Asegura que su sencillez le ha traído problemas con otros escritores negados a reconocer su talento. Y dice: Dos cosas me convencen de la existencia de Dios, que no soy dueña de mi voluntad y que el océano pacífico no pueden haberlo creado los científicos.
También dice que pese a todo quiso mucho a su marido.Tremenda mujer.Me ha gustado conocerla.

Quienes me conocen a mí suelen decir que no soporto ni un halago ni una crítica, y que siendo así no hay forma de contentarme, yo respondo que sí que lo único necesario es dejarme ser como sea sin ponerle nombre. No es necesario.
Saludos

Ilsa dijo...

A veces, hacer amigos te lo imponen las circunstancias, pero la amistad es una de las cosas de la vida que tu puedes elegir.
Como decía Oscar Wilde:
"El amor está muy bien a su modo, pero la amistad es una cosa mucho mas alta.Realmente,no hay el el mundo nada más noble y raro que una amistad verdadera".

Dar dijo...

Esta obsesión con los cuerpos...;-)
La verdad es que yo lo del deterioro corporal lo tengo asumido, a mí lo que me preocupa -y mucho- es el deterioro cerebral. Yo quisiera terminar como Rita Lévy-Montalcini (uy, qué poca humildad de mi parte), 100 años, llena de arrugas y con el cerebro trabajando a toda hostia... Inşallah.

Begoña Argallo dijo...

En lo del deterioro mental te entiendo Dar. Decir que conocí una viejecita con alzhaimer y noventa años de edad a la que se le murió un hijo y de vez en cuando te decía que ese pobre hombre ( del que sólo recordaba el pueblo en que nació) esto y aquello.
Se reía como una niña traviesa por todo, y le regalabas dominós de madera con figuras de animalitos, te sentabas con ella una tarde entera y era una niña súper amorosa. Daba mucho trabajo pero qué belleza de inocencia la suya. Creo que lo mejor que podemos hacer es no obsesionarnos con nada, nunca sabremos qué nos podrá esperar. Mientras tanto lo que tú dices, intentar superarnos echando mano de buenos ejemplos es siempre la mejor opción.

Ilsa dijo...

Creo que lo importante al llegar a cierta edad, o bien al pasar un mal momento en la vida, no es el paso del tiempo,ni si estamos mal mentalmente, lo importante creo es tener a alguien a nuestro lado que nos cuide,poder bajar la guardia y mostrarnos tal como somos.Eso va más allá de todo.Uno de los mayores errores del ser humano es el olvido.

Ilsa dijo...

Creo que lo más importante en esta vida no es el paso del tiempo, ni si estamos bien o no mentalmente, lo que realmente merece la pena es tener a nuestro lado a alguien que nos cuide, poder bajar la guardia y mostrarnos tal y como somos.Uno de los mayores errores del ser humano es el olvido.
Ilsa

Anónimo dijo...

Hola a todos,
Ignacio queria primero indicar que me gusto mucho tu intervencion en el programa El publico lee del Canalsur.Agradecerte el darme a conocer a esta poeta, -casi familiar mio por el apellido-.
Y finalmente una reflexión,leyendo su biografia, parece que ingreso muchas veces en "el inferno" pero curiosamente conseguia salir de alli.Era el mundo lo que la desquiciaba.

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Muchas gracias anónimo. En el programa me lo pusieron fácil. Abrazos.

Sandra Sánchez dijo...

Ya sabes aquello de que hay que tener amigos hasta en el infierno...

Anónimo dijo...

No leeré nunca su poesía, ¿para qué?, pero me he descargado su foto (la segunda). Qué buena estaba.