WHY not?

| lunes, 22 de marzo de 2010 | 9:44


Aquí lo tienen: WHY. El Wally Hermes Yacht, lo último en megayates. La unión de los astilleros Wally y la firma Hermés ha proyectado una vivienda de lujo móvil que puede cruzar cuatro veces el Atlántico sin repostar. Y tiene hasta un huerto.




7 comentarios:

Begoña dijo...

No me importaría un finde de vacaciones ahí aunque sea, pero va a ser que ni eso. No me quejo, tengo huerto. En algún momento de mi vida lo creí imposible y ahí está. No voy a quejarme.
Un apunte: cuando era joven era ya tan hortera como ahora y quise alistarme en la marina...hubiese pasado las pruebas físicas. No me dejaron, y como soy insistente pregunté el motivo: era mujer, y por lo tanto ni pensarlo; a mi hermano le daban el sí, pero el no quería perderse en el mar durante meses. Ni loco.
Meses después quise ser policía municipal de mi pueblo,(bueno de la villa que hay a 3 km) tampoco me dejaron, pese a saber que pasaría las pruebas sin esfuerzo alguno.
Una mujerona grande entró en mi lugar,hoy 24 años después sigue en su puesto de trabajo. A veces voy con mi madre y le digo:mira, ella me entiende y suele sonreír, después me recuerda que fui yo la que se emperretó en casarse tan joven y que después ya fueron tres los que dijeron que no.
Hay cosas que no son porque no son. Pero puedo imaginarme a bordo de ese chisme, o incluirlo en un relato corto y darlo por hecho ¿porqué no?

Begoña dijo...

Aclaración: desde los cuatro años hasta los 18 estuve viendo el mar desde la escalera de mi casa ( la casa de mis padres, vaya). Y sabe Dios la de horas que me pasé contemplando el ancho horizonte con sus barcos de pesca, y de carga que iban a puerto. Aún hoy, me gusta asomarme a la terraza y contemplarlo.

rodericus2009 dijo...

Me recuerda a los llamados "concept cars", que los fabricantes de automoviles muestran en los salones internacionales, y dependiendo de la aceptación que tenga la idea, pasan a la fabricación o nó, aunque cuando se fabrican poco tienen que vér con el prototipo expuesto.
Aunque ahora que lo pienso, aguantar a la familia durante un crucero trasatlantico a la velocidad que dá ese trasto debe sér insufrible.
A veces paso algunos dias de vacaciones en el pueblo de mi esposa, una pequeña aldea gallega lindante con Asturias. Cuando la parentela me carga los nervios, siempre tengo el recurso de ír a buscár el periodico, el quiosco más cercano solo está ¡¡ a treinta quilometros!!, lo cuál es una buena escusa para buscár la calma del anonimato y leer la prensa del dia en una tasca con una cerveza delante y algo de tranquilidad,

Begoña dijo...

Eres muy positivo rodericus. A las familias mejor dejarlas en tierra porque uno nunca las termina de conocer. Te juro que después de veintitrés años conociendo a la de mi marido no he terminado aún.
Cuando me cargo salgo a pasear por los entornos que son Asturias en estado natural, montaña, río, cielo infinito y los paisajes más bonitos que uno pueda contemplar y sobre todo silencio absoluto, un silencio casi ensordecedor.
Mi hijo suele acompañarme en las sobremesas en que comienzan a hablar de la familia. De ese tema paso porque tengo la solución, prefiero a la mía precisamente por eso, porque jamás hablamos los unos de los otros. Y justo por eso nos llevamos bien. Si nos juntamos es para matarnos de la risa los unos con los otros porque somos a cada cual peor y jamás nos tomamos en serio, faltaría más.
En el pueblo de mi marido mi hijo y yo anduvimos una tarde catorce kilómetros. Fueron los catorce kilómetros más cortos de mi vida porque ninguno de nosotros quería volver. Ellos terminaron todos cabreados, vivir para ver. Desde entonces mi marido conoce mejor a su familia y yo conozco mejor a mi hijo, entre nos; ni punto de comparación.

Ilsa dijo...

¡Parece sacado de una película de James Bond!.
El mar, la mar ¡que más da!, en barco, en megayate o paseando por la orilla.Lo importante es disfrutar de él.De su olor, de su color ,de su magia...¡Tanto se ha escrito sobre él, y tanto queda por escribir!.Quien tenga el mar cerca que lo disfrute .
Un saludo.

Juan Carlos dijo...

Por Dios, esto es el lujo elemado a la máxima expresión. Si Noé levantara la cabeza... la capacidad el hombre es infinita, y lo que aún nos quedará por ver.

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Hombre, lo que le da el punto es el huerto, con sus tomatitos, la lechuga, los puerros...