Una lápida romana

| lunes, 1 de abril de 2013 | 9:46


Oh dioses, cuidad de él
solo tiene cinco años
y cuando caiga la noche y esté oscuro
tendrá miedo.

2 comentarios:

Begoña dijo...

Una madre muy joven perdió a su hija cuando ésta, que jugaba de pie en el sofá, se cayó por la ventana del salón. La madre estaba a su lado limpiando los muebles.
Durante el primer año que la niña de cuatro años pasó en el cementerio el marido de esta mujer tuvo que acompañarla todas las noches a dormir en el cementerio junto a la lápida de su hija, hasta que un psicólogo la convenció de que su hija no la llamaba. Y que estaba en paz.

Es un hecho real, que como muchos otros muy diferentes escalofrían. Debe ser terrible asimilar que alguien cuyo deber es sobrevivirte, porque es lo único que le pides en su llegada al mundo, se vaya de él sin tu consentimiento y mucho menos tu comprensión.
Saludos

Rodericus dijo...

El eterno e intemporal drama de las muertes infantiles.

Mi epitafio favorito : "Ingrata patria, ni siquiera tienes mis huesos"

( Publio Cornelio Escipión, "El Africano", muerto en el exilio ).

Saludos.