Algunas fes

| lunes, 3 de diciembre de 2012 | 12:01



Creo que le deberían dar el Príncipe de Asturias a Ibáñez. Y a Stephen King. Y a Ramiro Pinilla. Y a Ridley Scott. Creo que solicitar esas indemnizaciones millonarias en bancos y cajas de ahorro debería de estar penado, pero que asaltar un supermercado es una estupidez. Que hay que levantarse cuando te presentan a una señora. Que la religión es una forma de codificar el miedo, y a veces la ignorancia, pero que la comprendo, y por supuesto la respeto. Creo en el sueño americano personalizado. Que Mohammed Ali fue tan grande porque existió Frazier. Que en la misma vida puedes ser santo y puta. Creo que es muy instructivo leer a Trotski. Que el pasado nunca fue mejor. Que el ocio sabe mejor si primero te lo has ganado. Creo que el champán es lo mejor tanto en la victoria como en la derrota. Que en el arte, la seriedad está sobrevalorada, y que un poco de frivolidad es necesaria. Que Sorolla gana en intensidad cuando ves sus cuadros en vivo. Creo que con los años gano en capacidad de sorpresa. Que si ya no puedes hacer las cosas que te gustan, el suicidio en una opción sensata. Que no se puede escribir bien si bebes o te drogas. Creo que los amigos cambian con el tiempo -no tanto los enemigos-. Que la disciplina da más frutos que el talento. Que uno de los grandes placeres de la vida es el primer sorbo de cerveza. Creo que Viena es maravillosa. Que “Más allá del río y entre los árboles” es uno de los grandes libros de Hemingway. Que la vida es azar y que mucho de lo que hacemos es para ocultárnoslo. Creo que hay que devolver las deudas. Que una mujer en ropa interior es mucho más hermoso que todo el Hermitage -aunque no se puedan comparar-. Que prefiero la ducha al baño. Creo que las fiestas mejor delante de una chimenea y con nieve fuera. Que el microondas es un gran invento. Que la mejor medicina es hacer deporte cuatro horas a la semana y controlar lo que comes. Creo que no tengo ni idea de bailar. Que el tema de Camille de la película “El desprecio” es la música que vas a escuchar al llegar al cielo. Que voy a ir al cielo. Creo que soy un optimista. Porque todavía creo. 

4 comentarios:

Begoña dijo...

Mi única fe es que hoy daré por sentado convicciones de las que mañana dudaré, y viceversa. Y que siempre habrá trocitos de pasado que me parecerán mejor que hoy. Supongo que porque el futuro me suena lejano.
Saludos

Rodericus dijo...

Suscribo casi todo lo que dices, sobre todo lo de que mla señora en ropa interior supera a todo el Ermitage. Y también que hay que seguir creyendo siempre, porque al final, nos sostienen mas nuestras convicciones que nuestras propias piernas.

En lo único que disiento, es en lo del microondas. No se como demonios me las arreglo, que el plato sale ardiendo, y los alimentos que hay en el, tibios.

Un abrazo.

Begoña dijo...

Rodericus lo del microondas no es ningún secreto, solo hay que dejar que el plato arda un rato más.

Anónimo. dijo...

Ignacio, sin entrar en detalles sobre la conformiddad o no con tales premisas...sólo quiero decirte que has hecho un texto de esos bonitos, bonitos. Cargados de esteticismo castizo, elegante en sí mismo, que sólo un buen "juntaletras" como tú puede apreciar en su enorme solvencia.
Y para que quede más misterio, seré un anónimo.
Enhorabuena, me has llenado con tus letras.