Más cine por favor

| martes, 17 de mayo de 2011 | 2:40


Hace poco leí un artículo sobre un festival de cine que organizaban en Burkina Faso. Una sala de cine puede ser la vida, rezaba el logo del cine Wemtemga, en Uagadugú, capital del país. Dicho cine no tenía butacas, sino sillas azules, y estaba al aire libre. La pantalla era una pared pintada de blanco, y hasta hace nada utilizaban viejos proyectores de 35mm, sustituidos ahora por un sistema digital, mucho más barato. Hace años que no se llena la bancada, de 700 espectadores, porque las entradas son caras para el sueldo mínimo de la gente. Y a pesar de que Burkina Faso es uno de los países más pobres del mundo, se las arreglan para organizar un festival de cine panafricano. En la misma Burkina Faso también existe Cinetoile, un programa de la Unión Europea para llevar el cine hasta las aldeas más remotas del país. Además de proyectar películas, las imágenes sirven también para enseñar hábitos de higiene o el uso del condón a través de anuncios previos. Estas aldeas son chozas de barro y paja, sin luz ni agua corriente. Antes de las proyecciones no se venden refrescos ni palomitas, sino que asan un cerdo, y muchas personas han recorrido kilómetros a pie únicamente para poder ver una película. En el último viaje estuvieron en un pueblo llamado Pitmoaga, y llevaron una película titulada Budd Yam, del burkinés Gaston Kaboré. En la plaza había alrededor de mil personas esperando, se había corrido la voz por toda la región de que venían los del cine. Este ha sido un año de mala cosecha, de preocupaciones, de violencia, de hambre, muchos de los que se han reunido están sencillamente superviviendo. Pero mil personas se han juntado en una explanada frente a una mancha de luz para descubrir territorios emocionales insospechados. Las imágenes llenan el vacío de muchas vidas, comenta el encargado de la sesión. ¿Y ustedes se imaginan?, ¿se imaginan cuando toda esta gente vean a Welles en La dama de Sanghai diciendo aquello de “todo el mundo hace el idiota por alguien. La única forma de evitar problemas es envejecer, así que creo que voy a contentarme con eso. Tal vez viva tanto que llegue a olvidarme de ella, o quizá muera en el intento“. ¿Se imaginan cuando el Bogart de El Halcón Maltés les suelte aquello de “si eres buena saldrás dentro de veinte años, y te estaré esperando. Y si te cuelgan, te recordaré siempre“?
Todo esto es hermoso.

6 comentarios:

rodericus2009 dijo...

El cine fué también la valvula de escape para mucha gente en este país no hace tantos años. La calidez y oscuridad de la sala era propicia para olvidar las miserias cotidianas y asomarse a un mundo de lujo, vivir emociones ajenas y escaparse de todo a traves del rayo de luz que golpeaba la pantalla.

Aún recuerdo los cines de barrio, de programacion doble donde te daban "una de cal y otra de arena". Programaban una pelicula con gancho, complementada con otra mediocre, o sencillamente infumable.

Las pandillas juveniles de la época frecuentaban estas salas, y si alguna de las peliculas era terriblemente aburrida, cosa que sucedia con cierta frecuencia, montaban unos lios y escandalos de consideración.

También estas salas contribuyeron a la educación sexuál de las gentes de mi generación. Existia lo que entonces llamabamos la "fila de los mancos", donde las parejas daban rienda suelta a sus pasiones, a riesgo de ser sorprendidos en plena "faena" por el acomodador.

¿ El porqué del nombre?. Muy sencillo, en aquella fila de butacas no habia manos masculinas a la vista.

No estamos tan lejos de los africanos.

Saludos Ignacio

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Jaja, a mí todavía me tocó formar parte de alguna de esas pandillas. Menudos pollos.

YO dijo...

Recuerdo el cine de mi pueblecito de veraneo muchos años de mi infancia y adolescencia....¡qué tristeza cuándo lo derribaron!

En fin. Cosas que pasan. Ahora tenemos hasta la pantalla del ordenador para ver cine; aunque no es lo mismo, claro.

Que sigas disfrutando tanto del cine. Es hermoso, en efecto, todo eso que resaltas de los diálogos...

Ciao.

Begoña dijo...

Desde un proyector se proyecta una película en una pared. Y desde esa película se proyectan los sueños de una vida mejor. Soñar con lo que no se tiene es un modo de tenerlo también. Y quizá de luchar por ello y de exigirlo, porque a fin de cuentas todos nos merecemos una vida de cine.
Saludos

Ilsa dijo...

Al ver la foto y leer el comentario, recordè mi primera película en un cine de verano "La guerra de las galaxias".Siempre el primer momento en que descubres algo es mágico.
Toda la vida es cine...y los sueños,sueños son.

Saludos.

Ilsa dijo...

Otra frase de la peli decía algo así:"La naturaleza del ser humano es eterna,el que conserva sus instintos,conserva su naturaleza hasta el final".