El pez y el mono

| lunes, 7 de octubre de 2013 | 10:57

Un mono se asomó a un río y vio un pez moviéndose. El mono pensó: "Ay, ese pez se ahoga". Rápidamente, lo sacó del agua y el pez se agitó con intensidad. El mono pensó: "Ay, este pez está contento". Al poco, el pez se muere. El mono pensó: "Ay, si hubiera llegado antes...".

4 comentarios:

Luis J. dijo...

Un pez se asomó a la superficie y vió a un mono, y pensó: "Ay, ese mono parece muy triste; como para cometer alguna locura...". El pez se dejó coger por el mono, y danzó para él en su mano y pensó: "Ay, cómo me gusta ver su sonrisa". De repente vió reflejada su propia muerte en los ojos del mono y pensó: "Ay, si hubiera llegado antes...".

IGNACIO DEL VALLE dijo...

Tantas versiones como miradas...

Rodericus dijo...

Excelente parábola sobre las "buenas intenciones".

Dicen que el infierno esta lleno de ellas.

Un abrazo.

Begoña dijo...

...Y de entonces en adelante, no hubo un solo segundo en el que el mono no reflexionara sobre la clase de vida que el pez hubiese podido tener, si él nunca le hubiese sacado del agua.

Se imaginó vidas maravillosas que el pez pudo tener, y que nunca tuvo por esa decisión de sacarle del agua al creer que se ahogaba. Desde entonces el mono hizo muchas monerías, pero nunca olvidó que los peces no necesitaban que los rescataran.